sábado, 3 de enero de 2009

El Show de Abadía

Desde hace varios años se viene evaluando la gestión de los gobernantes tanto de las alcaldías como de los departamentos mediante una serie de encuestas, curiosamente las hace la misma empresa (Gallup) que mide la popularidad del presidente de la república y por supuesto debe aplicar la misma metodología que ha sido cuestionada porque parece hecha para favorecer a Uribe así ocurran los hechos mas negativos en su gobierno.

Resulta sorprendente que el gobernador Juan Carlos Abadía se muestre como el gobernador más popular del país, cabe preguntarse que ha hecho Abadía para lograr este resultado?, si es por manejo de las finanzas del departamento el resultado es bastante desastroso, al inicio de su administración amenazó a los bancos con respecto al pago de la deuda y finalmente lo que hizo fue posponer el problema igual estrategia aplicada por su antecesor o sea ampliar el plazo de la deuda y bajar las cuotas mensuales de pago, esto es el resultado del cortoplacismos de nuestros gobernantes, en el departamento del Valle del Cauca se está cocinando una crisis financiera de grandes dimensiones, me recuerdan las opciones que le ofrecían a los deudores del UPAC para que temporalmente se olvidaran del problema pero que lamentablemente servían para que los bancos se quedaran con la vivienda, algo similar va a ocurrir aquí. Pero lo más horroroso ha sido empeñar las vigencias presupuestales de los futuros gobernadores para hacer obras, no se sabe cuales, todo con la complacencia de la Asamblea e incluso del mismo Alvaro Uribe. Si el señor Abadía fuera un gobernante serio habría hecho lo que hizo Jaime Castro con las finanzas de Bogotá para que luego los futuros alcaldes pudieran realizar las obras que han hecho.

Como sería la vida de estudiante de Abadía?, parece que lo hubieran torturado como a cualquier desplazado por la violencia, porque todo lo que sea educación parece que le disgusta, lo primero que hizo en su administración fue terminar con el parque la Imaginera el cual estaba ubicado en las antiguas instalaciones de la Licorera del Valle, tampoco le ha girado los auxilios que la Gobernación le entrega a la Universidad del Valle y siendo el presidente del Concejo Directivo de esta entidad tampoco asiste, a tal punto que ha recibido llamados de atención del Ministerio de Educación. Lo que contrasta es que cuando lo abordan sobre estos temas dice estar muy comprometido pero realmente hace todo lo contrario. El Valle del Cauca se está quedando rezagado con respecto a otras regiones del país que han entendido como la inversión en educación, ciencia, tecnología e innovación a mediano y largo plazo las van a convertir en competitivas y líderes no solo a nivel del país sino en el mundo.

Contrasta la actitud de Abadía cuando se trata de darse “pantalla”, es el número uno, para ello no incumple las reuniones pactadas sin siquiera disculparse o mandar un delegado, ni escatima presupuestos o considérese la situación del equipo de futbol América, ha sido una de sus grandes preocupaciones ofreciendo dinero para retirar a la “mechita” de la lista Clinton. Otro ejemplo que ha recibido muchas críticas es la publicidad que pagó para los juegos nacionales mediante costosas propagandas por televisión, prensa y radio incluyéndose él con una sudadera al lado de dos medallistas olímpicos, mientras que los deportistas a duras penas pudieron tener una preparación para poder participar sin los estímulos ofrecidos en regiones como Antioquia, Bogotá y Boyacá. En todo acto publico aparece repartiendo balones, camisetas, hablando de la vallecaucanidad, en fin mostrándose como un gobernante que está con el pueblo lo que lamentablemente a muchos conmueve.

Algo que se puede concluir sobre estas encuestas, en caso de que sean ciertas, es la falta de cultura política en nuestra región, basta con que el gobernante le de circo al pueblo para que este se sienta que está de su lado y lo unja como su gran gobernante, si Abadía fuera un emperador Romano lo primero que haría sería construirle un Coliseo para que el pueblo se divierta mientras que se gobierna en contra de este.