Desde tiempos inmemoriales la combinación de la religión con la política han estado estrechamente ligadas y para ser más concreto la Iglesia y el Gobierno se han aliado para someter al pueblo bien sea utilizando la violencia o a través de la prédica. Cuando estaba en el colegio de religiosos escuché una frase de Lenin la cual me causó una gran impresión, dice esta “la religión es el opio de los pueblos”, en esa época no lo aceptaba pero ahora no me queda la menor duda.
Anthony de Mello en su extraordinario libro denominado “Autoliberación Interior” hace una excelente discusión sobre este tema, cito a continuación uno de sus párrafos, “La religión es una cosa buena en sí, pero en manos de geste dormida puede hacer mucho daño. Y lo podemos ver muy claramente por la historia de una religión que, en el nombre de Dios, cometió tantas barbaridades creyendo que hacía el bien. Si no sabes emplear la religión en esencia, en libertad, sin fanatismos ni ideologías de un color u otro, puedes hacer mucho daño y, de hecho, se sigue haciendo”. Tantas verdades por supuesto no las podía soportar el Vaticano, por esta razón se consideró a de Mello un personaje no recomendado por la Iglesia Católica y por supuesto tampoco por las otras.
En una reciente entrevista el periodista Daniel Coronel describe a Alvaro Uribe Vélez con tres palabras, hombre sin escrúpulos, es claro no tiene escrúpulos invocar a Dios así sea para sus más oscuras acciones, me recuerda a la película “La Virgen de los Sicarios” en donde sus protagonistas invocan a la Virgen para cometer sus asesinatos, ese concepto de vivir la religión no es exclusivo de estos personajes, es una manera casi generalizada de los colombianos donde se carece de coherencia entre lo que se predica y lo que se practica. Si un extranjero que nunca ha estado en Colombia una vez se bajara del avión y me preguntara por una característica de mis compatriotas diría la incoherencia, no son consecuentes entre lo que dicen y lo que hacen, son muy dados a ejercer una doble moral.
Diría que en todas las elecciones a las cuales se ha presentado Uribe, tanto la iglesia católica como la protestante han jugado un rol muy importante, recuerdo cuando los sacerdotes en sus homilías señalaban a Carlos Gaviria como un ateo o enemigo de la religión, pero si se analizara en detalle los programas presidenciales de ambos candidatos, es algo paradójico que Gaviria se acercaría mucho más a los preceptos que la religión en esencia plantea, tales como justicia social, el respeto por la vida, el no robar los bienes ajenos entre otros. Ante tal panorama no me queda duda que si Cristo volviera a la tierra sería tildado de terrorista por aquellos que en algún momento utilizan su nombre.
La iglesia y la mayoría de sus ministros están al lado de los poderosos, les interesa que exista pobreza para someter de pensamiento a los menos favorecidos, es cierto que tienen muchas fundaciones, colegios, realizan actos de caridad pero esto no es gratuito, en esencia lo que buscan es el poder a través de la esclavitud del pensamiento, ejemplos existen por cantidades pero resalto el caso del famoso telepadre Rafael García Herreros cuando Pablo Escobar le hacía grandes obsequios este manifestaba “Pablo es un hombre bueno”, o en la época de Hitler donde le brindaron su apoyo y por supuesto en Colombia siempre han estado al lado de la clase dirigente corrupta, explotadora y antisocial que ha detentado el poder.
En esta época electoral la estrategia es clara, si las iglesias lo que hacen es convertir en esclavos de pensamiento a sus seguidores, como no utilizarlos para conseguir votos y capitalizar este caudal electoral y si a alguien le queda alguna duda de esta afirmación se puede comprobar con el obsequio reciente tal como lo describe El Espectador así: “el pasado 8 de octubre, la Dirección Nacional de Estupefacientes entregó a la Iglesia Misión Carismática al Mundo, en calidad de depositario provisional y para desarrollar su objeto social, un millonario inmueble ubicado en Cali. Apenas dos semanas después ha trascendido que el mismo bien, otrora propiedad del extinto narcotraficante Hélmer Herrera Buitrago, hace parte de una investigación judicial por una ilícita negociación en la cual participó el representante legal de la misma Iglesia, Jorge Villavicencio Rosaleso”. Otro ejemplo de esta alianza es la curiosa decisión del Conpes de subsidiar las pensiones de una serie de afortunados y selectos grupos de la sociedad, entre ellos los pastores protestante, lo curiosos es que quien ha estado impulsando estas propuestas es el rey del voltiarepismo, Roy Barreras. La iglesia Católica tampoco se queda atrás, cuándo se le ha visto impulsando una marcha o protestando contra los falsos positivos, la corrupción, las masacres promovidas por las agencias del gobierno, el desplazamiento, los corruptos del congreso entre otros males de este gobierno muy vinculado con el Opus Dei.
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